Cada respirar es nuestro milagro.

Sabía que en algún momento tenía que escribir esto, sólo era cuestión de tiempo. Y lo hago porque no tengo duda de que las pruebas difíciles que pasamos, además de hacernos más fuertes, pueden inspirar a alguien más en alguna parte del mundo.

Y no te cuento esto para que sepas que he pasado situaciones complicadas, es para que sepas que de todas me he repuesto, las he superado y he sacado lo mejor de cada una de ellas.

No quiero utilizar muchos términos complejos en mi historia, pero ahí va: en el 2010 me diagnosticaron un melanoma en la frente, un lunar que había tenido toda la vida cambió y se desarrolló como un tipo de cáncer de piel, ese año me realizaron mi primera cirugía, me removieron el lunar y a partir de entonces estuve en revisión constante, radiografías, análisis de sangre, tomografías, ultrasonidos.

Durante aproximadamente cuatro años no hubo problema, hasta que en el 2014 me detectaron una metástasis del melanoma ahora como una pequeña bolita en la parótida, justo debajo de mi oreja izquierda, fui sometida a una nueva cirugía para retirar esta y otras bolitas que representaban grado de malignidad, esta vez tuve que acudir a radioterapia, uno de los procesos que más me ha costado tolerar, desafortunadamente este proceso no evitó la aparición de una nueva bolita, en el 2016 tuve mi tercera cirugía, esta vez del lado izquierdo de mi cuello, una vez más tuvieron que retirar todas las bolitas sospechosas, el siguiente tratamiento que me asignaron fue quimioterapia en pastillas, una clase de quimio menos agresiva que las habituales, terminé ese tratamiento en marzo del 2016, cinco meses antes de casarme, proceso nada fácil pero al menos más tolerable que la radioterapia. Pasé también por un tratamiento en inyecciones, una cada semana, que me aplicaba inicialmente mi suegro, y eventualmente mi esposo desarrolló su habilidad, le perdió el miedo y aprendió a aplicármelas, o ¿el miedo era mío? jaja creo que sí.

Sin duda todo esto ha sido de las cosas más fuertes que he tenido que vivir, física y emocionalmente, y esta historia no es sólo acerca de mí, esta historia es sobre Dios, esta historia es sobre la gente a mi alrededor, mi esposo, mi madre, mis hermanos, mis suegros, mis cuñados, toda mi familia y amigos que estuvieron cerca de mí, esta historia es de cómo no tuve miedo y nunca estuve sola, sé que yo estaba destinada a vivir esto, sé que el hecho de que yo esté viva en este instante, escribiendo todo esto es una prueba del amor y la gracia de Dios, y mi fe simplemente crece cada día, he visto la grandeza de Dios en cada persona que estuvo ahí para mí, porque hubo momentos en los que no podía levantarme, no podía ni bañarme ni cambiarme sola, no podía comer, no podía ni reír, y nunca faltó alguien a mi lado, nunca me faltaron las fuerzas para soportar el siguiente tratamiento, nunca me faltó la fe de saber que todo estaría bien, porque incluso si las cosas hubieran resultado diferentes y mi tiempo en este mundo hubiera terminado yo no temía, yo no era débil, y definitivamente yo no era la misma persona que tiempo atrás daba todo por sentado.

Recuerdo perfectamente la primera vez que pude subirme a una montaña rusa después de haberme recuperado de una de las operaciones, era la montaña de Disney California Adventure, ahí estaba yo trepada en ese juego, tan viva y tan sana, lo disfruté como nunca antes, recuerdo que incluso se me salieron unas lágrimas de lo feliz que me sentía, o tal vez fue el viento que me pegaba en la cara con un frío de esos bonitos de diciembre.

Actualmente sigo en mis revisiones de rutina, ya me creció el cabello y he vuelto a ser cachetona, todo ha salido perfecto, y no es que necesite que los doctores me lo digan, tengo la fe y la convicción de que soy una persona sana, pero eso no quiere decir que viviré por siempre en esta tierra, así que cada día lo vivo feliz y agradecida, no me preocupo por cosas sin sentido, no me preocupan mis cicatrices, vivo la vida por la que quiero ser recordada, disfruto mi tiempo e intento reflejar las bondades de Dios en mi día a día.

No es necesario sufrir una enfermedad o una situación complicada para valorar la vida, a las personas, a Dios, no tendría que ser necesario, y no es algo que le desee a nadie jamás, pero me siento afortunada, así que cada que me veas reír, viajar, platicar, cantando en un concierto, posando en una foto, compartiendo fotos de mi cafecito del día, puedes tener la certeza de que es  un momento que estoy disfrutando al máximo y te invito a que hagas lo mismo, porque si Dios te regaló un día más, ten por seguro que es porque quiere que lo vivas de verdad.

DCIM100MEDIA

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11 respuestas a “Cada respirar es nuestro milagro.

  1. Te lei 😀 Be strong! Esto me hizo recordar, los blogs de la universidad, me da gusto saber que evolucionaste, sin ser pokemon! y aun así tienes la habilidad de seguir adaptándote. Sorry por no estar ahí a veces uno cree que es el único que tiene situaciones difíciles, pero no. Gracias por eso.! Si en un futuro ocupas quien te cuente chistes pues podemos buscar a alguien juntas. abrazo! best wishes!

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  2. Qué gusto leerte Vyanca, tienes razón en lo que sientes, la vida se hizo para disfrutarla, no importa las circunstancias o las adversidades que estemos pasando, siempre es más lo bueno que lo malo. Mi admiración y respeto para ti que floreces junto con tu fe todos los días. Gracias por compartir.

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  3. Aww muchas gracias Vyanquita por compartir tu historia 💗 eres muy fuerte y te admiro, Dios siempre te bendice 🙏🏻 … te quieriis mucho prima 😘

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