Cómo viví la pandemia en otro continente.

Si me conoces y me sigues en las redes sociales probablemente sabrás que hace unos meses, antes de iniciar el confinamiento por la pandemia del COVID-19 yo me encontraba de viaje por Europa, si no lo sabías, pues te vienes enterando 😛

Te cuento cómo fue mi experiencia, tal vez no fue nadaaa como te imaginas, yo misma tengo problemas aún al comparar todos los días que disfruté de vacaciones y ese último día en el que se anunció el cierre de fronteras en USA.

Un poco de contexto, vivo en Tijuana, en México, frontera con USA, mi vuelo hacia Europa salió de Los Angeles a París y mi ruta de regreso era Madrid a Los Angeles.

Mis vacaciones comenzaron el 28 de febrero del 2020 en París, para ese entonces no teníamos idea de todo lo que iba a pasar, aun así viajamos con precauciones, cubrebocas, desinfectante, toallitas, ya saben, por si acaso.

Cuando llegamos al aeropuerto de París lo único relacionado con el tema COVID era un letrero indicando que si habías estado en China en los 14 días anteriores debías pasar a revisión, nadie traía cubrebocas, nada de nada.

Y esto se repitió en cada ciudad, vivimos cada día como en cualquier otro viaje, como si no existiera el mentado COVID, toda la gente en las calles, todos los sitios turísticos abiertos, restaurantes, museos, todo. Tuvimos la fortuna de asistir a un partido de fútbol en París y a otro en Barcelona, más de 47,000 personas en el primero, más de 77,000 en el otro. Sin saberlo, estos dos partidos fueron los últimos que se jugaron en esos estadios antes de que detonara todo el show y comenzara el confinamiento en Europa.

Parque de los Príncipes, París. PSG vs Dijon, más de 47,000 personas asistieron.
Camp Nou, Barcelona.
Barcelona vs Real Sociedad, más de 77,000 personas.

Nuestra ruta fue esta: París, Budapest, Praga, Barcelona, Múnich y por último visitábamos Madrid. En nuestro cuarto día en Múnich, después de haber visitado el castillo Neuschwanstein, lugar súper mágico y lleno de felicidad, despertamos con miles de mensajes de nuestra familia y amigos histéricos informándonos sobre la noticia de cierre de fronteras entre USA y Europa, la cual por la diferencia de horario se emitió mientras nosotros dormíamos plácidamente, y a partir de ese momento todo cambió drásticamente, de pronto ya no sabíamos cómo íbamos a regresar a casa, ni cuándo. El cierre comenzaba el sábado siguiente, ese día era jueves, y nuestro vuelo de regreso Madrid-Los Angeles estaba planeado para el lunes.

Paz y tranquilidad, Castillo Neuschwanstein, un día antes del comunicado de cierre de fronteras.

Así que comenzamos a evaluar nuestras opciones, aparentemente todavía permitirían vuelos provenientes de Londres, consideramos cambiar nuestro vuelo para salir de ahí, pero al final la restricción consistía en los países que habías visitado, los países de la zona Schengen eran los que no estaban permitidos y pues obvi, ¡todos los países que habíamos visitado estaban en esa lista! así que la única opción para nosotros era volver directamente a México.

Intentamos comunicarnos con Norwegian, la aerolínea mediante la cual se suponía que regresábamos a Los Angeles para saber el estatus de nuestro vuelo, si se iba a cancelar, si nos iban a regresar el dinero, pero obviamente todas las líneas colapsaron y no tuvimos éxito.

Cuando comenzamos a cotizar los vuelos a México nos encontramos con que los vuelos Madrid-Ciudad de México rondaban los 100,000 pesos por persona en Aeromexico, sí, leyeron bien, eso costaban. Así que decidimos quedarnos en Madrid por siempre y vivir en el Bernabéu. Fin.

…Ok no 😛 gracias a Dios encontramos otras aerolíneas con precios razonables, el problema era que los vuelos se estaban agotando y los precios subían y no podíamos comprar ningún boleto hasta estar en Madrid, porque la situación entre países estaba cambiando constantemente y no teníamos la certeza de que podríamos realizar el viaje Múnich-Madrid, así que tuvimos que esperar hasta el día siguiente (viernes) que llegáramos a Madrid y buscar lo que estuviera disponible para volver a casa ese día, además que teníamos que resolver la situación del reembolso del vuelo original.

Las calles de Múnich en nuestro último día en la ciudad
La vida normal mientras nosotros buscábamos cómo volver a casa

Salimos de Múnich a Madrid a las 7:00 am, justo cuando llegamos recibí un e-mail sobre la cancelación del vuelo de Norwegian y la información para solicitar el reembolso, un problema menos, lo siguiente era conseguir un vuelo a México, había una fila enormeeee para el módulo de Air Europa, una de las aerolíneas que volaba a México, el vuelo salía a las 3:00 pm, en ese momento eran alrededor de la 1:00 pm, y según la página de Internet quedaban 3 lugares disponibles, así que compramos los boletos en línea pero el portal después de confirmar mi pago (no sin antes yo hacer una captura de esa pantalla porque soy muy lista) colapsó y jamás me llegó mi itinerario de vuelo, (sííí, entre tanta locura la página me cobró y no emitió mis boletos, porque pues hacía falta más intensidad al asunto, ¿no?) afortunadamente seguíamos en la fila del módulo de atención y cuando por fin nos atendieron el sujeto fue de lo más amable, pudo revisar nuestro caso y resultó que por un problema de la página el pago no se pudo efectuar, nos ayudó a conseguir los mismos lugares al mismo precio que en línea.

¿Les mencioné que el vuelo hacía escala en Panamá? pues sí, nunca me había planteado visitar Panamá pero ahí estaba yo, a punto de vivir ese viernes dos veces, porque pues por el cambio de horario no sólo viajé en el tiempo si no que estuve en 5 ciudades en un sólo día. Múnich- Madrid- Panamá- México- Tijuana. Good night!

Llegamos a México a la medianoche, ahí mismo compramos los boletos a Tijuana, el vuelo salía a las 6:00 am, así que entre que nos trasladamos a la otra terminal, registramos las maletas y pasamos el control de seguridad, “desayunamos” como a las 4:00 am sin la más remota idea de cuántas horas llevábamos despiertos o si lo que estábamos ingiriendo era en realidad desayuno o cena.

Llegamos a Tijuana como a las 9:00 am a iniciar nuestro confinamiento obligatorio porque obviamente representábamos un riesgo para todos, y claro a dormir por 3 días seguidos. Al final todo salió bien, volvimos sanos y salvos, vivimos una experiencia bastante extraña; estar en otro continente en medio de una pandemia, sin saber cómo rayos volverás a casa es de las cosas más locas que he vivido, pero con todo, justo antes del cierre de las fronteras me la pasé increíble, los paisajes, la gente, la comida, las aventuras, fuimos afortunados de no tener que lidiar con el confinamiento ni con la locura que se desató después y me atrevo a decir que es el mejor viaje que he tenido, sí, ¡ni el COVID me pudo quitar eso! bastante loco, y además ¡vaya que nunca se me va a olvidar!

Ya les compartiré pronto mis posts viajeros con las fotitos y relatos de cada ciudad, y esperemos que pronto los viajes vuelvan a ser una opción en la vida “normal”. Y sobre todo que este mugre virus desaparezca y deje de afectar la salud de tantas personas.

Stay safe people!


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